La ciudad de Spa, reconocida por sus aguas ferruginosas, está ubicada en el corazón de una naturaleza tranquila que completa a la perfección el descanso buscado en una terapia termal.

Idealmente ubicada en el centro de Fagnes, Spa recibe a sus visitantes desde la época romana. En el siglo XVIII, las fuentes termales se convirtieron en el lugar preferido de la realeza. El zar Pedro I de Rusia estuvo en 1717. En su honor, la fuente de Spa más conocida lleva el nombre de Fuente mineral ferruginosa Pedro el Grande. La reina María Enriqueta se refugió en este lugar y acabó aquí sus días. Aún hoy, su nombre se une a una de las fuentes de Spa, de donde se extrae un agua ligeramente gasificada.

Desde 2021, la ciudad ha sido reconocida junto a otras 10 grandes ciudades del agua de Europa como Patrimonio Mundial de la Humanidad

Si bien la ciudad se ha vinculado fuertemente a las termas, Spa es también un entorno natural preservado, una etapa gastronómica indispensable, un destino para ir de compras de moda… y dispone del circuito de Francorchamps mundialmente conocido.