Ubicado en el Henao, Thuin, en Bélgica, es una pequeña ciudad con un pasado medieval que cautiva a sus visitantes gracias a su campanario (declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO), sus callejuelas estrechas y sus sorprendentes jardines colgantes. ¡Descúbrelo ya!

Imprescindible, la visita de los jardines colgantes, cuya construcción está unida a la de las fortificaciones de la ciudad, lleva a los paseantes a ver paisajes desacostumbrados llenos de quietud. Hoy, están cubiertos de viñas que dan un vino dulce y natural, producido por la destilería de Biercée. Estos 200 jardines en terrazas albergan también un recorrido artístico que te descubrirá la ciudad medieval, su pasado y su evolución urbanística.

En lo que se refiere a los eventos, las marchas de Saint Roch, conocidas más allá de las fronteras, no dejan indiferente. Durante 3 días, 2.000 caminantes vestidos como en la época napoleónica rinden homenaje a san Roch, patrón de los peregrinos. En la confluencia del Sambre con Biesmelle, Thuin es también conocida por ser la capital del transporte fluvial. Embárcate en la chalana del ecomuseo del transporte fluvial y aprende más sobre el oficio de marinero.