A las puertas de la reserva natural de Les Hautes Fagnes, Malmedy reúne un patrimonio excepcional en un paisaje inédito.

Malmedy está impregnada del alma de su catedral y de su tesoro, así como la de su monasterio. Este último alberga el Malmundarium, centro cultural y turístico que narra la historia de la ciudad y de sus antiguas industrias (curtidurías, fabricación del papel). El centro de la ciudad invita a pasear. Contempla el obelisco de 1781 y diviértete descubriendo los nombres de las calles traducidos en dialecto valón.

Dado que la RAVeL cruza Malmedy, constituye el punto de partida ideal para hacer magníficos paseos con relieves montañosos. ¡Te garantizamos unas vistas deslumbrantes! Otros imprescindibles: el castillo de Reinhardstein y el Cwarmê de Malmedy, cuatro días de festividades carnavalescas cuyo renombre supera las fronteras.