Los gilles de Binche son los embajadores de los carnavales valones en todo el mundo.

El Carnaval de Binche y sus conocidos personajes «gilles» fueron reconocidos Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2003. Con sus sombreros de plumas de avestruz y sus lanzadores de naranjas, los «gilles» te impresionarán. En Binche, las festividades se preparan con varias semanas de antelación. Comienzan con las «soumonces», es decir, las fiestas que anuncian que se acerca el Carnaval y, luego, continúan con los bailes de carnaval y los Trouilles de Nouilles. Los tres días antes del Martes de Carnaval, cuando se celebra el desfile de los «gilles», se celebran por todo lo alto. Los «gilles» no se están solamente en Binche, también Nivelles tiene sus «gilles» que golpean el suelo con sus zuecos y están jorobados. En Nivelles, los «gilles» van acompañados del Argayon, la Argayonne y su hijo Lolo, es decir, los gigantes de la localidad. También hay «gilles» en Charleroi e incluso en Tamines.

 

Un carnaval de tradición renana

Otra región, otro folclore. En los cantones del este, y con más exactitud en Eupen y en sus alrededores, el carnaval es de inspiración renana. Sucede lo mismo en Eupen, La Calamine y Raeren, donde el carnaval comienza el 11/11 a las 11 horas y 11 minutos y es presidido por el Príncipe del Carnaval. Típico en Eupen, el «Jueves de las mujeres viejas» se trata del día en el que las mujeres toman la ciudad. El desfile tendrá lugar el Rosenmontag o el «Lunes de las Rosas». Durante las fiestas, en la ciudad resuena el conocido «¡Alaaf!». En Welkenraedt, el carnaval también es de inspiración renana, pero tiene lugar durante el Laetare.

 

La Haguète y otras vedetes del carnaval

Algunos carnavales, como el de Marche-en-Famenne con su personaje de la «Grosse Biesse», o el de Petigny, con su personaje del «Mauvais Bien» están unidos a una personalidad legendaria de la región.

En Malmedy, el carnaval pasó a llamarse «Cwarmê d'Mâm’dî», porque en Malmedy sólo se habla valón. En el epicentro de las fiestas del Cwarmê, se encuentra el personaje de «La Haguète».

En Malmedy, la «Grosse Police» anuncia la llegada del carnaval y el burgomaestre cede sus poderes al «Trouv’lê». Y el Martes de Carnaval se quema «La Haguète». En Dinant, el carnaval hace honor a sus gigantes: Guinguet, Cafonnette y el caballo Bayard para el desfile. Mientras que en Beloeil, las fiestas de carnaval remiten a un deporte local tradicional: el crossage. Y en Ophain, el carnaval homenajea a los niños, como en otras ciudades que le han consagrado un día. En Amay, la palabra clave es: buen ambiente. En Ermeton, la «Tchesse aux Macrales» realiza una parodia de procesos de brujas que tuvieron lugar durante el s. XVI.

Por lo que hay carnavales que se parecen y otros que no. Todos son coloridos, están llenos de adornos y avanzan al ritmo de los tambores y de las fanfarrias.