¿Eres un amante de la arquitectura religiosa? ¿Despierta tu curiosidad o es porque te gustan los edificios bonitos? Sal, por un momento, de tu camino y descubre los tesoros del Patrimonio Valón que los turistas no suelen visitar. Y es una gran equivocación…

Mont-Sainte-Marie - Mozet

En el recodo de un sendero boscoso del GR 575 que sube desde la magnífica granja de Baseilles (Mozet, uno de los Pueblos más Hermosos de Valonia), encontramos Mont-Sainte-Marie. La vista de este edificio declarado patrimonio es sobrecogedora. Enclavados en la colina sobreviven los restos de una torre románica de vigilancia de los siglos XI yXII y el coro gótico de una antigua iglesia del siglo XVI . La nave fue destruida probablemente en el siglo XVIII, provocando la separación en dos del edificio. ¡Es la ocasión de hacer un alto en tu camino, antes de admirar ―un poco más lejos― el Castillo de Arville!

© Briac Dupont

Iglesia Saint-Donat – Arlon

La Knippchen, colina central de la ciudad, vio como se construía en el siglo XI el castillo del primer conde de Arlon. En 1558, el duque de Guise dejó solamente unas ruinas, sobre las que los capuchinos construyeron en 1621 un convento. Muy pronto se erigió una muralla para que se convirtiera en una ciudadela. Hoy solo pervive la iglesia. No te pierdas el mirador y sus increíbles vistas de Bélgica, Francia y el Gran Ducado de Luxemburgo, el vía crucis de piedra declarado Patrimonio de Valonia y el carillón que toca cada hora la canción folclórica tradicional del Pays d’Arlon.

© Valérie Peuckert

Colegiata Saint-Ursmer – Lobbes

En el Valle del río Sambre, ¡visita la iglesia más antigua de Bélgica! Construida a principios del siglo IX por los monjes de la Abadía de Lobbes, ha conservado su estilo carolingio, suavizado aquí y allá con el arte mosano. Mientras paseas, contempla importantes restos sepulcrales como unos sarcófagos merovingios y, en la cripta románica, como los peregrinos de la Edad Media, reza a san Dodon y a santa Renelde, reconocidos respectivamente por aliviar los dolores de espalda y las enfermedades de la piel. A buen entendedor… ;-)

© Anny Dupont

Basílica Notre-Dame de Basse-Wavre

Construida en los siglos XVI y XVII sobre las ruinas del priorato benedictino de Basse-Wavre, la Basílica Notre-Dame constituye un lugar de peregrinaje muy conocido desde hace más de 500 años. Este Gran Tour, con una procesión de veneración y un agradecimiento a María, ha sido reconocido como Patrimonio Inmaterial por la UNESCO. La basílica posee un relicario con las reliquias de más de cuarenta santos y mártires, entre los cuales se cuenta la Madre Teresa. ¡Por aquí, la visita virtual!

© Notre-Dame de Basse-Wavre

Colegiata Notre-Dame – Huy

Tesoro arquitectónico. Edificio gótico suntuoso. Maravilla mosana. Estos son los comentarios de los visitantes que elogian esta colegiata declarada Patrimonio excepcional de Valonia. Une estilo románico, gótico radiante y gótico flamígero. Con sus torres de planta cuadrada, la vidriera de su coro, li Rondia ―el mayor rosetón gótico de Bélgica ― y su cripta románica donde se halla el Tesoro de renombre internacional, la colegiata es uno de los edificios que no te puedes perder de la ciudad mosana.

© WBT - David Samyn

Iglesia Saint-Etienne de Waha

Saint-Etienne de Waha, que se cuenta entre las iglesias románicas más antiguas de Bélgica, declarada Patrimonio de Valonia, está ornamentada con vidrieras realizadas por Jean-Michel Folon. El interior alberga igualmente algunas obras del Maestro de Waha, escultor poco conocido, pero cuyas obras despiertan la admiración y la sorpresa. ¡Disfruta de tu visita para pasear por las callejuelas de Marche-en-Famenne, donde se combina armoniosamente el arte de vivir y el arte sin más!

© WBT - Denis Erroyaux

Colegiata Saint-Hadelin - Celles

Aquí también, en el corazón de unos de los Pueblos más Hermosos de Valonia, se halla un tesoro del patrimonio, figura importante de la arquitectura románica mosana. Erigida en el siglo XI por los discípulos de san Hadelin y varias veces remodelada, sorprende por la homogeneidad que desprende. ¡En lo alto, la ermita ofrece unas vistas que merecen la pena! Para acceder, toma el vía crucis acondicionado con obras de arte contemporáneo. Desde Celles, se tiene que tomar un desvío hasta el Castillo de Vêves!

© WBT-Dominik Ketz