En la orilla del Semois, siguiendo las huellas de Godofredo de Bouillon

Bouillon, enclavado en la orilla del Semois, alegrará a los turistas aficionados a la historia y la naturaleza. El castillo fortificado, en su peñasco, hospedó a Godofredo de Bouillon antes de que comenzaran las cruzadas. No es el único vínculo entre la historia y la ciudad de Bouillon. Esta ciudad con una historia milenaria alberga un castillo fortificado que es el vestigio feudal más antiguo de Bélgica y una de las fortalezas más destacadas de Europa. Un viaje en el tiempo que podemos completar con una visita al Museo Ducal y al Archéoscope.

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En el siglo XVIII, durante el «siglo de las Luces de Bouillon», la ciudad vivió un episodio histórico que merece la pena conocerse: su actividad en la imprenta le llevó al apogeo cultural. Esta aventura la inició Pierre Rousseau de Toulouse que encontró en la ciudad ducal la libertad de expresión que anhelaba. Fundó la Sociedad tipográfica de Bouillon que le dio una gran reputación por toda Europa. Imprimió periódicos y libros, difundiendo conocimiento e ideas en campos variados como la política, las ciencias o la filosofía.

¡La otra gran ventaja de Bouillon es la naturaleza! La ciudad y el valle de Semois han inspirado a numerosos artistas, debido a los paisajes y panorámicas cautivadores que se multiplican hasta el infinito. Para los más deportistas, el entorno natural de la región se presta a una multitud de actividades en plena naturaleza en familia o entre amigos: paseos y recorridos a pie, bicicleta, BTT, moto, pesca, remo en el Semois, etc. ¡Regresarás en plena forma!

En lo que se refiere a los eventos, el Festival de la trucha, la Fiesta medieval y la Fiesta de la caza son imprescindibles para disfrutar plenamente del ambiente de esta ciudad histórica. ¡Haz turismo en Bélgica!