Antes de visitar Tournai, descubre su historia. La ciudad de los cinco campanarios, nombre heredado de las cinco torres de su Catedral, es la única ciudad belga que estuvo bajo la dominación inglesa durante algunos años. Enrique VIII ordenó la construcción de una ciudadela, de la que todavía se pueden ver algunas partes.

Tournai está a 50 min de Bruselas en tren

Tournai es una de las ciudades más antiguas de Bélgica, y su patrimonio conserva muchas huellas de su historia milenaria. Cuando llegues, no te olvides de contemplar el campanario más antiguo de Bélgica así como la Catedral de Notre-Dame, legados de la época medieval declarados patrimonio de la UNESCO. Tampoco te pierdas la halle aux draps, el pont des Trous, y, más reciente, los numerosos edificios de estilo Art Nouveau que hay por las calles. Entre ellos, el Museo de las Bellas Artes diseñado por Victor Horta.

Pero también puedes pasear por Tournai si te apetece y dependiendo del tiempo. ¿Qué te sugerimos? Hazte con el juego que se vende en la Oficina de Turismo y en el Albergue de Juventud. Propone un circuito que tiene como objetivo: ¡liberar a la ciudad de un maleficio! Incluye varios utensilios necesarios para vivir esta aventura. También es una ocasión para buscar, después de ver la estatua de Martine y su perro Patapouf, a la joven heroína dibujada por Marcel Marlier.

Tournai te seducirá por su folclore y sus tradiciones ancladas en la vida de los habitantes. Entre ellas, se cuenta el Lundi parjuré o Lunes perdido», sin duda menos conocido que el Carnaval, sin embargo es una de las fechas más importantes de la vida de los habitantes. En este día, dicta la tradición que se sirva el «conejo perdido». Si te gusta la fiesta, no te pierdas el Carnaval y sus gigantes o la Gran Procesión y las dos ferias con atracciones.